La energía solar flotante se considera hoy el “tercer pilar de la industria solar”, junto a las instalaciones en suelo y en cubierta. Este sistema permite cubrir superficies de agua mediante estructuras flotantes que soportan módulos fotovoltaicos, creando plantas solares eficientes sin ocupar terreno útil.
El sistema combina flotadores técnicos y paneles solares anclados al fondo, a la orilla o a ambos, garantizando estabilidad y rendimiento energético. Esta solución resulta especialmente estratégica en entornos donde el suelo es escaso o tiene alto valor productivo.
Las plantas solares flotantes permiten generar energía renovable in situ para empresas, industrias y entidades públicas, o inyectar electricidad a la red, optimizando recursos disponibles y ampliando la capacidad de generación sin impacto territorial adicional.








